viernes, 23 de marzo de 2012

Recordar...


La habitación era un tanto oscura, pero no importaba, para lo que estaba pasando dentro de ella no hacía falta que hubiera tanta iluminación. Era un hecho que agradeceríamos la poca luz que proporcionaba el tenue brillo de la luna y de dos pequeñas velas colocadas en la mesa, que no recuerdo haber encendido.

Tú te encontrabas es un extremo de aquella habitación, con la preocupación inyectada en los ojos y un miedo que te paralizaba el cuerpo entero. Yo, al otro extremo de esta, en el suelo con el hombro izquierdo recargado sobre la pared blanca que aquella habitación tenía el placer de contar.

La escena había sido atroz, tanto que llegue a olvidarla nadamás con tocar el suelo. Lleve mi mano derecha a mi pecho, a la altura del corazón en un vano intento por detener la sangre que manaba a borbotones de aquella herida grande y lo bastante profunda para que doliera a un grado tal que no soy capaz de describir. Mis ojos dolían y estaban inyectados de sangre. Respiraba trabajosamente y con cada exhalación sentía que se me iba la vida. El sudor se combino con mi sangre y dolía por cada poro por el que transpiraba. Luchaba por mantenerme conciente pues la debilidad me agobio y por momentos luchaba con tratar de escupir la sangre que se acumulaba en mi boca provocándome una extraña sensación de placer al probar mi propia sangre, pero que impedía el paso del aire a mis pulmones haciendo la labor de respirar casi imposible y dolorosa.

La noche nos amparaba, pero eso no te importaba, seguías en tus pensamientos y cavilaciones sin saber que hacer o que decir. Si acercarte a mi o mantener el margen que se había impuesto, y odiabas esa situación. Llorabas en silencio. Lo sé por que cuando alce la mirada para comprobar que seguías en la habitación lo percibí. Cuando la sangre formo un pequeño charco junto a mí y en el que yo aseguraba morir, por fin tomaste el valor y te acercaste. Detuviste tus pasos junto a mí y me miraste con tanta compasión y suplica que me odie por ello.

-No te preocupes…estoy bien-Te dije con dificultad y después de soportar una horrible punzada en el pecho producto de una herida que se negaba a permitirme continuar.

-¿De qué hablas? ¡Estas sangrando! ¿Cómo puedes decirme que no me preocupe?-Dijiste casi gritando y con las lagrimas rodando de tus ojos.

-Relájate, no voy a morir…confía en mí-Dije con una sonrisa que no pude mantener por qué de la comisura de mis labios broto un poco de sangre y tuve que escupirla, agregando otra mancha roja en aquel piso color marrón.

Comencé a sentir que me desvanecía. Poco a poco perdía la conciencia, mis ojos se sentían pesados y respirar se volvió aun más doloroso que pensé en dejarlo de hacer para que doliera menos. Alce mi vista hacia ti y vi tu miedo y tristeza posarse en tu mirada. Tus ojos se veían tan tristes que por un momento olvide el dolor de mi herida y me enfoque en la herida que yo te haría tras marcharme. Mi visión cada vez se fue apagando. Escuchaba tu voz llamándome, tus gritos desesperados pero no podía verte. Todo se torno negro y por inercia cerré los ojos.

-¡Hey, despierta!-Dijo mi hermano moviéndome un poco. –Se te hará tarde ¿Oíste?-Dijo para después salir de mi cuarto.

Abrí los ojos por completo y comprobé con asombro que me encontraba en mi habitación. Me levante con un poco de molestia, lo cual era lógico, mi hermano me había despertado de uno de los mejores sueños de mi vida y yo, por inercia sentía fastidio por la abrupta interrupción “Solo un sueño” pensé y sonreí al recordar con tanta facilidad cada detalle de él. Sentí la sangre en mi boca y su sabor me invadió por completo. Una pequeña punzada se poso en mi pecho y me lleve la mano a él para tranquilizar el dolor, pero al hacerlo me di cuenta que tenía una cicatriz en el lugar donde tenía la herida en mi sueño. Por un momento estuve en shock pero después la alegría llego a mí.

-Creo que después de todo no fue un sueño-Dije a nadie en particular y sonreí. –O tal vez fue un sueño bastante real.-Pero aquellas afirmaciones poco importaban pues ahora contaba con una hermosa marca que para mi…solo representaba…felicidad…

Bathory. Ø.

4 comentarios:

  1. Respuestas
    1. Gracias Az! Es un placer que te haya gustado tanto :D

      Bathory Ø.

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  2. excelente me haces vivir la historia...

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    1. Muchas gracias!
      Me alegra escribir cosas que les guste a las personas. Muchas gracias por leerme.

      Bathory Ø.

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