"Crecer sucede en un latido. Un día estás en pañales, al día siguiente te vas. Pero los recuerdos de la niñez permanecen contigo todo el camino. Recuerdo un lugar, un suburbio, una casa, una casa como muchas casas, un patio como muchos patios, y una calle como muchas otras calles. Pero lo curioso es que, después de todos estos años, aún lo recuerdo, maravillado." (LOS AÑOS MARAVILLOSOS)

Cuando éramos niños soñábamos y deseábamos con ansias crecer para “SER LIBRES”, sin darnos cuenta que en ese momento de nuestras vidas podíamos ser y hacer cualquier cosa sin que alguien más te juzgara o tachara de loco (Bueno alguno que otro adulto amargado que dejo a su niño interno olvidado jeje). Teníamos tiempo para todo y hasta creo que las tardes eran más largas, podíamos pasar horas con los amigos de la cuadra con esas aventuras que nunca queríamos terminar, sólo hasta que nos llamaban a dormir.
Los niños creo que son un poco de todo: artistas, poetas, ingenieros, doctores, y hasta creo que hasta creo que personitas más sensatas, con la capacidad de ver en alguien más la belleza que ese individuo no puede ver en sí mismo. Para la mayoría era un mundo de diversión (pese a estar en cuatro paredes) y colores que estábamos dispuestos a explorar, existía tranquilidad en nuestro corazón sobre todo porque aún nadie lo había roto o nos presionaba a estar todo el tiempo a su lado. Pese a tener responsabilidades las hacíamos con entusiasmo y no con apatía o quejándonos de ello.

Quizá lo más lindo de la infancia es esa infinita alegría, también la pureza de pensamiento y alma que se reflejan en los ojos de un niño, al ver esa mirada cualquiera se enternece; pues sin duda la mayoría de quienes somos adultos quisiéramos volver a ver la vida de esa forma tan simple, pero al mismo tiempo tan sabía que los niños poseen. A veces pienso que crecer es malo porque a medida que pasan los años te olvidas de reír con el alma, nos llenamos de vicios sea psicológicos, físicos (cigarro, alcohol, etc.), enfermamos nuestro corazón ya sea por disputas o llenándonos de rabia, rencor o tristeza porque las cosas con alguien o algo no fueron lo que esperábamos. Además de soñar y pensar que algún día puede suceder lo que más deseamos si sabemos luchar por ello, la inocencia se vuelve ausente, nos olvidamos de lo que en verdad vale la pena como dar un abrazo a la familia o al menos decir un te quiero, darnos un minuto de descanso del trabajo, escapar a las presiones para darnos un respiro y sólo charlar con los amigos. Pero crecer es inevitable, y si sabemos llevar en el corazón muestro niño interno, sin duda seremos adultos plenos, sabios, felices, maduros y sabremos escuchar a una pequeña voz de la que siempre se puede aprender algo nuevo.
ARAS
Felicitaciones Aras! Como siempre una excelente publicación. Estoy totalmente de acuerdo contigo, regresar a la niñez es algo que todo mundo quiere. Gracias por las aportaciones personales y de nueva cuenta felicidades.
ResponderEliminarBathory.